Mundo de ficçãoIniciar sessãoPasaban las diez de la mañana cuándo Alice, despertó. Luego de ducharse se vistió y decidió dejar su cabello suelto, a pesar de estar lista no salió de su habitación, aun no se sentía preparada para enfrentarse nuevamente a la familia, así que tomó un libro y comenzó a leer.
Llevaba diez hojas cuándo alguien llamó a su puerta.
¡Maldición, seguro es Cristhina para decirme que baje a desayunar!
-Adelante- pero quién cruzó el umbral de la puerta no fue Cristhina, sino. . . - ¡K







