Capítulo doce
-Xanthos-
— Podrías vivir aquí.
Ante su comentario tuve que echarme a reír. Es como si no tuviese filtros en la lengua a la hora de hablar.
— Vivo aquí bastante a menudo —comenté divertido.
— Bienvenido a bordo, señor —mi capitán, impertérrito como de costumbre; me saludó.
— Gibs —le devolví el saludo—, te presento a mi invit