BRAD ULIBARRI
Jamás creí estar en esta situación, en la que soy yo quien está casi rogándole a una mujer. Juliette no se inmuta por mis propuestas laborales y estando en su habitación parece que ya no siente ni atracción por mi. No existe posibilidad de volver a tenerla como secretaria, pero aún más inalcanzable es como mujer porque me tiene en un concepto terrible.
Salgo del cuarto viendo cómo Montgomery camina como si estuviera en una pasarela de modas. Se ve muy sensual con esos tacones