Oh, el momento de la verdad para Juliette. ¿Detendrá todo lo que está pasando o hará preguntas al final? ¿Cómo se sentirá al notar que Dragón Rojo y Brad son la misma persona?
JULIETTE MONTGOMERY Brad entró a mi cuarto y no se cómo lo hizo pero comenzó a tocarme e hizo más que eso. Él sabe cómo estimularme y excitarme para que no pueda decir que no. Soy débil ante las necesidades de mi propio cuerpo, lo cual me avergüenza. Estoy desnuda debajo de su cuerpo, sin sentir vergüenza porque él placer es tan grande que opaca todo lo más. Siento su piel por completo sobre la mía y me resulta agradable su calor, pero por lo que descubriría apenas minutos más tarde se que conservar la ropa hubiese sido aún mejor que perderla. Cuando él me gira y estoy sentada sobre su cuerpo es cuando veo sus tatuajes por primera vez, descubriendo que él y Dragón Rojo son la misma persona. Si acostarme con mi jefe de por si es malo, haber perdido la virginidad con él es aún peor. Me quito y me cubro con la sábana. No sé que decir, mucho menos se que hacer. -Eres Tigre, ¿No sabías que yo era Dragón Rojo?- Se acuesta debajo de la sábana como yo -¿Cómo esperabas que lo
BRAD ULIBARRI Juliette se niega a seguir teniendo sexo conmigo, claro que solo lo hace con palabras porque su cuerpo sigue respondiendo a mis exigencias. Su cuerpo es exquisito y verla con esos tacones que solo realzan más sus curvas me calienta aún más. Está apoyada contra la pared, su pelo en mi mano y de su boca no salen más que gemidos que confirman cuanto está gozando. Me resulta más que satisfactorio que se niegue y que luego acabe tragándose sus palabras. Aún me resulta increíble que ella sea Tigre y que haya iniciado su vida sexual conmigo en Tentaciones, pero lo único que no se es como lograré convencerla para que vuelva a asistir al club. Siento sus piernas temblar y estimulo su clítoris con mis dedos mientras la embisto aún más ferozmente. Sus gemidos son tan fuertes como las estocadas que le doy. Cuando terminamos juntos veo su espalda cubierta de sudor y la giro para que me mire a los ojos. -¿Vas a decirme que no lo disfrutaste?- Pregunto agitado -Si solo
JULIETTE MONTGOMERY Estar con la sobrina del demonio es agradable. Jamás esperé venir aquí y además de cumplir mi labor de secretaria terminar siendo niñera. No me molesta en absoluto porque considero que la familia Ulibarri necesita apoyo porque todos han dejado parte de sus obligaciones por Samantha. Vamos en el coche y Brad se detiene en el centro comercial. -Regreso enseguida. Me esperan aquí- Pide La niña y yo buscamos canciones en el reproductor hasta que Brad llegó. Compró un asiento de seguridad para su sobrina y eso me causó un estremecimiento porque comprobé que no es tan estúpido como aparenta siempre. Al menos por sus seres queridos si se preocupa. -¿Aún te siguen gustando?- le entrega una bolsa rosa a su sobrina y a ella al abrirla se le iluminan sus ojos -¡Me encantan los unicornios tío! ¡No lo olvidaste! ¡Eres el mejor!- Brad sonríe y yo pongo los ojos en blanco Pobre de Sally que recibió varias prendas para inflar el ego de Brad. -Esto es para ti
BRAD ULIBARRI Mí sobrina nos contagió sus piojos y debido a eso atravesamos una situación bastante incómoda. Lo beneficioso es que compré condones cuando fuimos a la farmacia. Me siento excitado cuando discutimos y más aún cuando nos duchamos y no puedo hacerle nada. ¿No sé da cuenta de que todas sus negativas me encantan? Ella es un reto diario para desnudarla desde que la probé y cuánto más se niegue se que más gozaré convencerla. Pensar que perdió la inocencia conmigo me resulta un poco más gratificante de lo que fue en un principio porque se que puedo enseñarle todo lo que deseo y ella disfrutarlo. Al no tener preferencias ni lecciones aprendidas por alguien antes puede ser aún una mejor sumisa. Juliette se pone tan nerviosa por verme tan excitado que tal vez cree que le saltaré encima y abusaré de ella, tal vez por eso comete un error. Cubre su desnudez con un conjunto de lencería especial que le provocará excitación con solo apretar un botoncito y por su miedo o verg
JULIETTE MONTGOMERY Brad me saca de quicio, pero también me lleva a vivir experiencias que jamás imaginé. Nunca pensé practicarle sexo oral, mucho menos en estar encima suyo con mi vagina en su rostro. Ansié tanto tener un orgasmo que mi cuerpo se siente demasiado sensible y predispuesto a alcanzarlo con facilidad. Siento temblores en todo mi cuerpo y luego de terminar en tan vergonzosa posición, él me deja con la espalda sobre el colchón y se ubica en medio de mis piernas. Entra despacio, robándome el aliento y cuando está seguro de que ya me adapte por completo a él se mueve rápido y profundo. Mis uñas se clavan en su espalda y por momentos le tiro del cabello. Gimo y siento que mí cuerpo no resistiría más placer, pero lo hace. Cada orgasmo me sensibiliza y me genera más placer que el anterior haciendo que me desconozca a mi misma y que olvide quien es el que me provoca todo esto. Cuando terminamos lo que me pareció eterno y satisfactorio estoy encima de él. Me quedo
BRAD ULIBARRI ¿Quién hubiese pensado que Juliette Montgomery sería tan ardiente? Jamás lo hubiese imaginado, pero no ha dejado de sorprenderme. La trato con suavidad para convencerla porque se que de no hacerlo me sacaría a patadas de su cuarto. Sin pensarlo ella me hizo lo que se negó a hacerme en la oficina y saber que es la misma mujer tan esquiva y difícil de tratar vuelve la experiencia más gratificante. No sé cómo haré para no dejarle marcas si tiene la piel tan clara porque es una fascinación para mí ver cómo ella queda luego de tener sexo conmigo. Al menos creo que podremos hacer que funcione una aventura sexual ardiente entre los dos, solo si yo me aseguro de no marcarla en lugares visibles. Después de tener sexo y de bañarnos juntos vamos a la habitación donde solamente planeo continuar. No significa que no esté cansado, solamente que mí deseo por ella es más fuerte que mis deseos de dormir. (.....) Por la mañana despierto solo en la cama y escucho el agua cor
JULIETTE MONTGOMERY Camilo es un manojo de nervios y mira su teléfono a cada minuto esperando que lo llamen de la clínica. Verlo tan preocupado y hasta dependiente de Samantha me genera una gran inseguridad porque si ella no logra superar la enfermedad yo no sé cómo él pueda salir adelante. -No te llamarán. Camilo por favor ve a ducharte, ya envié a Brad por ropa para ti. En la condición en la que estás podrías desmayarte y Samantha te necesita más fuerte que nunca -Soy su esposo en la salud y en la enfermedad, tengo que cuidarla -Lo haces y no está mal recibir un poco de ayuda. Has perdido mucho peso, ¿Te has puesto a pensar que tal vez no puedas tener la fuerza necesaria para ayudar a Samantha si continuas así?- intenté que recapacitara Realmente él no está bien. Siempre fue un hombre guapo, pero ahora su rostro parece haber enflaquecido y sus pómulos están demasiado marcados. Su cuerpo no es ni la sombra de lo que tiempo atrás era. -Me cuesta mucho dejarla. Quiero ac
JULIETTE MONTGOMERY Brad rompe el silencio trayéndome de vuelta a la realidad. Ver a mi hermana en las noticias removió un doloroso pasado que me hubiese gustado olvidar. -¿Tu hermana?- Lo miro, incapaz de decir una palabra y solo me limito a asentir- ¿Irás a la boda? -No lo se Brad. No tengo idea -Deberías ir, es tu familia. No creo en el matrimonio, pero estuve en las bodas de mis hermanos y todo lo demás- Explica con una sonrisa -Tu familia es linda, la mía no. Esa boda no fue elegida por mi hermana, ¿Crees que quiero estar en una obra de teatro? Eso es lo que será -No entiendo mucho -Mi familia solo ve a sus hijos como transacciones comerciales, conexiones importantes con gente poderosa. Primero quisieron comprometerme con quién ya conoces -Pero huiste y tuviste un accidente. Ahora crees que comprometieron a tu hermana, ¿Por qué ella no se niega así como lo hiciste tu? -Porque ella siempre fue tan materialista como mi madre. Solamente quiere dinero y poder, es