JULIETTE MONTGOMERY
El viaje fue agotador, pero aún más las emociones que experimentamos al llegar a la clínica. Tal vez por eso y por la angustia que me generó Samantha fue que me costó conciliar el sueño.
Me quedé dormida aún sin desvestirme, pero siendo antes de las ocho de la mañana escucho varios golpes en la puerta. Abro bostezando y pasando la mano por mis ojos y lo veo, frente a mi está el demonio pero no sólo.
-¿Qué es esa forma de tocar?- Cuestiono molesta. No me gusta que me