Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsis sabía que tenía que dejar claro ese punto; ya casi estaba a punto de darle la razón a la voz de su conciencia: no estaba bien jugar con el Alfa Supremo.
—Nosotros no somos humanos, mi luna —la interrumpió el Alfa con seriedad, afirmando su posición—. Somos lobos. Los lobos, cuando encontramos a nuestra mitad, la reclamamos, y ella nos acepta. A partir de ahí, podemos besarla todo lo que queramos.—¡Estoy re






