Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa puerta se abre en aquel momento haciendo que se giren con rapidez para ver entrar a la hermana pequeña del Alfa Supremo. La princesa Merytnert entrando sonriente al despacho al verlos dijo con una gran sonrisa:
—¡Vaya! No sabía que a mis hermanos les gustaba despertarme a gritos y jugar a los abrazos tan temprano! —¡Hermanita! —gritó Horacio, levantándola en un abrazo y girando con ella, que reía






