335. EL DIOS MAAT
MAT:
Guardo silencio al escuchar a Isis decir que entiende a la diosa desterrada y bruja Isfet. Ella se abraza a mí con todas sus fuerzas, como si quisiera fundirse conmigo. Me da un apasionado beso que le devuelvo con la misma intensidad. Al separarnos, apoya su cabeza en mi pecho mientras suspira.
—Mi lobo, te digo que entiendo a Isfet, porque si yo llegara a perderte, sería capaz de ir a exigirle al mismo dios todopoderoso Ra que te devuelva a mí —asegura con una firmeza que me estremece—. T