27. LA HISTORIA DE PAUL
AZIZA:
Es de noche cerrada en el desierto de Palmira, en Siria. Me dirijo presurosa a mi casa, después de visitar a mi madre enferma. No quise esperar a mi esposo; quería llegar temprano, así que tomé un atajo que me permitiría llegar más rápido. Era realmente feliz. A pesar de que mi matrimonio había sido arreglado, mi esposo Farid era un joven hermoso por fuera y por dentro.
El amor surgió entre nosotros desde la primera noche que pasamos juntos. Él era muy condescendiente conmigo, permitién