Mundo ficciónIniciar sesiónHORACIO:
Corro desesperado por el bosque, siguiendo el olor de mi mitad, pero no la encuentro en medio de la oscuridad. Le doy el control a mi lobo Hor, que está tan desesperado como yo por verla, besarla y jugar con ella. De pronto la sentimos: Julieta se ha escondido detrás de un árbol y ha hecho una pequeña bola de agua que lanza al aire. Es nuestra señal; al instante, corremos hacia ella.
—¿Dónde estabas, mi lobo? —p






