119. CONTINUACIÓN
JACKING:
Al momento, mi Beta lo hace, convirtiendo su cabeza en la de un cocodrilo y asumiendo la forma del gran dios Sobek. Con un solo movimiento de su mano, la tierra comienza a temblar y se abre, revelando el inframundo. Todos los lobos de la manada del Alfa Cooper nos miran aterrados y gritan despavoridos, tratando de escapar, pero no pueden.
—¡Horacio, comienza a llenar el cerco de agua sin tocar el fuego! —le ordeno a mi delta; quiero que les quede claro lo que les puede pasar si vuelv