Fiorella Bianchi
Nos mantenemos detrás de unos contenedores de basura - ¡Demonios me quede sin balas -dice Marcos - ¿Qué hacemos? Flavio – no tardan el llegar aguantemos en la cámara aún me quedan balas espero que sean suficientes – de repente se escucha un silencio total, vuelven los disparos pero esta vez no en nuestra dirección – Ya llegaron andando – tomo la mano de Flavio para seguir por la calle, pero en ese justo momento del callejón salen tres tipos, tatuados y con armas largas apuntánd