—Impresionante —dice Richard entrando a mi habitación y recorriendo con la mirada las cuerdas que atan al hombre —debes aprender a hacer nudos decentes, pero no está nada mal para ser tu primera vez —termina su ronda de inspección poniéndose de cuclillas para quedar al nivel de la vista del hombre —sé que tu hombre de confianza te puede enseñar a hacerlos o si quieres lo hago yo.
—Gracias por el ofrecimiento, lo pensaré —contesto mientras lo miro con curiosidad, pues aunque sé que me está habla