—Oliver —mis palabras acarician el nombre y por alguna razón, sé que me gusta.
El hombre me entrega el ramo flores y toma mi mano para ayudar a levantarme de la silla. Creo que han sido muchos días de hospital y salir ayuda a que vuelva a conocerme, pues lo veo e inmediatamente pensé en sexo, así que tal parece que soy de mente sucia.
¿Pero como no tenerla así con semejante monumento a mi lado? Me regaño mentalmente y solo le doy las gracias y le regalo una sonrisa.
En los primeros pisos del e