VEINTIDÓS AÑOS DESPUÉS
En la lujosa mansión Diamantis festejaban un evento muy importante, éste era el día en el que el poderoso mafioso, Sasha Diamantis, le entregaba su cargo a Abelardo, su querido hijo, al cual preparó dura y de forma ardua para que ocupará su lugar al crecer, por fin había llegado el momento
En la parte más apartada del jardín, Dasha y Alejandro se daban un tierno y apasionado beso, se habían enamorado desde que cumplieron los dieciocho años, solo que las herederas Diamantis