UNA SEMANA DESPUÉS
En la habitación conyugal, en la mansión Diamantis, Abigail trataba de dormir recargada en la cabecera de la cama, tenía dos almohadas en la espalda y otra abrazada, la barriga de embarazada que tenía era enorme, apenas y podía moverse
Sasha y Aby, después de casarse, habían regresado a vivir a Grecia, ahí estaba el imperio que el gringo manejaba, al mafioso le costó convencerla pero al final lo logró
Los bebés de Franco y Sofía habían nacido hacía una semana y los de Aby no