El aire cercano a los mafiosos estaba mortalmente frío, Donato sabía lo que significaba una ofensa de tal magnitud hacía su jefe, pero también sabía que esa belleza se le estaba metiendo en la sangre al Italiano
Sobándose la mejilla aún y furioso, el mafioso Lukani murmuraba... es una fierecilla indomable, no le interesa una relación, no le intereso yo, pero hay algo que le importa más que nada en el mundo.... !su avecilla!
Mmm... ¿y qué con eso? ¿piensas chantajearla con su hijo? ¡qué hijo de