XXIII

Al entrar a la pizzería, visualicé a lo lejos a Silas y Will que se estaban matando con la mirada y con una sonrisa Camille y yo hicimos acto de presencia.

- ¡Regresamos! – exclamó emocionada.

Me zafé de ella y me quedé junto a su lado mientras miraba que Silas tenía la mandíbula tensa y parecía estar muy enojado. Al verme, su mirada se suavizó

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP