Lo primero que llegó a la mente de Libia al despertarse fue un torbellino de recuerdos de la noche anterior. La fiesta de la familia de Lison, los juegos divertidos que habían planeado donde, en medio de risas y bromas, habían simulado casarse. Pero algo en su interior le decía que todo eso era solo una ilusión, un juego pasajero que no tenía repercusiones reales.
Sin embargo, antes de que pudiera llegar a una conclusión, la voz de Tiodor resonó a su lado con una sonrisa de sorna.
―"¿Qué tal la