Mundo ficciónIniciar sesiónAba
Cuando Piero habla de matrimonio, siento como se me atraganta en la garganta el último bocado que he ingerido.
- Piero, no podemos casarnos simplemente porque vayamos a tener un hijo en común, puede que en tu mundo los matrimonios acordados se lleven a cabo, pero en el mio no. El día que camine hacia el altar, quiero que sea para casarme con un hombre que me ame plenamente, y por el que yo sienta lo mismo.
Noto como su mandíbu







