Leonid Kuznetzov
Le di un pequeño sorbo a mi copa de champagne sin despegar mi vista de Aleshka, quien se encontraba a pocos pasos de mí conversando con la esposa de uno de mis colegas.
La había tenido que dejar sola durante unos minutos, puesto qué, debía discutir con algunos de mis colegas temas de interés. Aún así, había decidido no alejarme demasiado y fijar mi mirada en ella hasta que pudiera volver a su lado.
Estuve conversando por unos minutos más, hasta que la conversación se cerró con