Cuando el sedán negro se detuvo frente a la casa que una vez fue mía, la nostalgia golpeó con fuerza. Nada había cambiado realmente. El porche desgastado, los escalones delanteros chirriantes y el viejo jardín que todavía florecía con flores silvestres, todo se sentía inquietantemente familiar, pero distante.
Salí lentamente, mis talones chasqueando contra el pavimento, los recuerdos brillaban ante mí. Este no era el entorno de la riqueza o la extravagancia, pero había sido el mío, lleno de mom