Los resultados habían llegado, y lo que mostraban impresionó muchísimo tanto a Noah como a Areliz, por que no había signo alguno de la dichosa enfermedad que estuvieron tanto tiempo tratando de curar, solo había leve deficiencia de ciertas vitaminas, pero por lo demás estaba totalmente sana, haciendo que se preguntarán si la enfermedad nunca existió en primer lugar. Pero ¿era eso siquiera posible?
Lentamente, Noah se dejó caer sobre el sofá de su ex mujer, llevándose las manos al rostro.
—Sana