Morgan
No podia dar credito a lo que veían mis ojos. Empezando por la puerta de mi casa, que estaba rota y tirada bajo la gran ventana, habia lobos de mi manada como guerreros de la manada Darkness por todas partes.
Roger y Ardara estaban furiosos, pero no tanto como un gran lobo plateado que gruñia a todo aquel que se le acercara, dicho lobo había destruido los sillones de madre y todos los muebles que ella había mandado a buscar desde Francia. Si mi madre era muy snob. Ni mencionar las alfomb