POV de Liara
Las puertas del hotel se abrieron como si hubieran estado ensayando toda la semana para mi gran entrada. Entré y… boom: aire cálido, música suave y un ambiente que susurraba:
«Bienvenida, Majestad. Camina con dramatismo, por favor.»
Juro que hasta las luces brillaron para mí.
Porque, honestamente… ¿me lo merecía?
¡SÍ!
Acababa de ascender. ¡ASCENDER!
Yo, la misma chica a la que sus compañeros siempre obligaban a cargar las bolsas de todos. La que ensayaba discursos de ac