Mundo ficciónIniciar sesiónLa recepcionista ni siquiera me miró con aires de superioridad en ningún momento y agradecí a los cielos por estar usando ropa formal adecuada, aunque fuera comprada en una tienda departamental cuando Mariana y yo decidimos adquirir prendas acordes con nuestra nueva realidad de emprendedoras.
Los pantalones negros de sastrería, combinados con una blusa azul de manga larga en tejido ligero







