En cuanto la puerta del baño se cerró con un clic detrás de ellos, Lucian estrelló su boca contra la de ella. Una mano se cerró con fuerza alrededor de su garganta y la otra la atrajo hacia sí. Su lengua se abrió paso entre sus labios, profunda y hambrienta, como si quisiera reclamar cada parte de ella. El beso fue crudo y ardiente. Sus dedos se clavaron en su cintura, subiendo por su cuerpo y apretando sus pechos con rudeza a través del vestido.
La mente de Bella daba vueltas. Su primer beso,