Serpiente Floral, preguntó a la desfigurada Sonia: —¿Qué opinas de esto, cuñada?
Sonia, aún sumida en el profundo dolor, no lograba reponerse.
Apenas hacía una semana que su rostro había sido desfigurado y ya había perdido a su esposo. Como mujer común, ¿cómo podría manejar una pandilla?
Cualquiera que vengara a su esposo y luego se hiciera cargo de su futuro sería suficiente.
—Bien, estoy totalmente de acuerdo, — respondió.
Serpiente Floral escuchó esto y supo que su posición como jefe estaba