Tigre del Valle, muy reconocido en San Fernando junto a Jacobo, fue envenenado.
¿Y quién fue la despreciable mujer que lo hizo?
Serpiente Floral escuchó muy atento las palabras de Oso Negro con una sonrisa sutil, luego adoptó una expresión de triunfo total apenas perceptible en sus ojos.
—Serpiente Floral, — dijo Oso Negro con gran ferocidad, —¿alguien puede plantar su bandera en nuestro territorio y yo no hacer nada al respecto?
Serpiente Floral solo sonrió levemente: —No vengas con excusas i