—En mi mente, no está permitido pensar en Lidia y Lucía.
Juan se sorprendió cada vez más al leer el documento.
¿Cómo podían controlar hasta sus pensamientos?
¡Esto era demasiado abusivo!
—¡Esto es completamente excesivo! — protestó.
Pero Lidia respondió con total firmeza: —Tanto Lucía como yo somos mujeres puras e inocentes. ¿Cómo podríamos estar en desventaja contigo, un hombre adulto? ¿Es demasiado pedir que te pongamos algunas reglas?
—Lucía, dime ¿qué opinas tú?
Inicialmente, Lucía no hab