De repente, todos los presentes comprendieron la situación: Leonardo, el misterioso acompañante de Rita, era nada más y nada menos que parte de la prestigiosa familia Mendoza, una de las cuatro más importantes e ilustres familias de la región.
Todos mostraron entonces un renovado y profundo respeto hacia María al descubrir esta conexión. —María, realmente tienes un ojo certero para los talentos —dijeron algunos elogiándola.
—El hecho de que la prometida de alguien perteneciente a la alcurnia de