Juan se quedó perplejo por un momento al escuchar: —¿Coqueteo?
¿Cómo podría un hombre como él ser coqueteado?
Celia repitió: —Sí, exactamente eso, coqueteo.
—En este tipo de eventos, siempre hay mujeres que intentan acercarse a las personas influyentes, tratando de seducir a los hombres. Debes tener mucho cuidado.
Juan sacudió la cabeza con resignación: —Ellas buscan acercarse a los adinerados, ¿pero acaso yo soy rico?
Celia observó detenidamente a Juan de arriba abajo; su ropa parecía muy barat