Sofía se quedó quieta en la cama. Ella no quería saber de qué estaba hablando porque todo lo que le había dicho su madre no le sentaba bien. El único sonido en la habitación era su respiración irregular y el aire acondicionado. Damian no dijo nada más,solo se sentó en silencio con las manos envueltas alrededor de su espalda. Él la abrazó con fuerza como si la estuviera consolando, pero ella sabía que era todo lo contrario. Ella pudo notar por el rabillo de los ojos cómo él la miraba fijamente,s