Scarlett Ashford
Despertarme no fue como salir del sueño, sino más bien como ser sacada del fondo de un lago. Tenía la cabeza pesada, como si estuviera llena de algodón mojado. Sentía las extremidades separadas del torso, funcionando con un retraso que hacía que incluso parpadear fuera una actividad agotadora.
Abrí los ojos.
La luz de la mañana en la suite principal era agresiva. Se colaba por la rendija de las cortinas de terciopelo y caía sobre el edredón como un rayo láser. Parpadeé, tratand