**Punto de vista de Elena**
El aire de la sala se convirtió en hielo. Las palabras de mi padre, la orden de matar la vida que crecía dentro de mí, se sintieron como un golpe físico en mi estómago. Me levanté del sofá, me temblaban las piernas y el corazón latía con fuerza contra las costillas.
"Papá, ¿cómo puedes sugerir eso?" Mi voz temblaba, pero me mantuve firme. Mis manos estaban apoyadas contra mi estómago, tratando de proteger la pequeña vida que no tenía a nadie más para protegerla.