Capítulo 151: La sangre en el vino.
**Punto de vista de Elena**
El desayuno parecía serrín en la boca. Di pequeños bocados a los huevos y a las tostadas, pero no pude saborear nada. Cada trago fue una lucha. Sentí un nudo en la garganta, como si quisiera rechazarlo todo. Pero me obligué a masticar y tragar. Lo hice por el pequeño latido del corazón dentro de mí.
Después de retirar los últimos platos, pasamos a la gran sala de estar. Esta habitación estaba llena de recuerdos de mi infancia. Recordé jugar en la alfombra mi