Punto de Vista de Elena
Lo primero que sentí fue el peso. No era solo una sensación; era una fuerza física que me aplastaba. Se sentía como si una pesada bolsa de piedras estuviera sentada justo en el centro de mi pecho, clavándome a la cama. Intenté respirar hondo, pero un dolor afilado y punzante me detuvo a mitad de camino.
Oí un sonido lento de bip cerca y forcé los ojos a abrirse, pero todo era un mar de formas borrosas. La luz de la habitación era demasiado brillante. Me quemaba los ojos