Punto de Vista de Elena
La pregunta todavía flotaba en el aire, fría y pesada. ¿Lo mataste? La boca de mi padre se abrió y miré sus labios, esperando desesperadamente que finalmente saliera la verdad. Pero antes de que pudiera escapar una sola palabra, las pesadas puertas de la sala se abrieron de golpe y uno de sus hombres de seguridad entró corriendo, jadeando, con el sudor perlándole la frente y sosteniendo una tableta con fuerza en la mano.
—Jefe —jadeó el hombre, intentando recuperar el ali