**Punto de vista de Elena**
La noche era una larga mancha de sombras.
Sin comida ni agua, mi cuerpo sentía como si lo estuvieran vaciando por dentro. No quedaba nada de mí excepto el dolor seco y ardiente en mi garganta y el constante latido de mis muñecas donde las cuerdas mordían profundamente.
Cada vez que caía en un sueño ligero e interrumpido, el frío me despertaba. Pasé horas mirando la pintura descascarada de las paredes del sótano, observando cómo la luz gris de la mañana se colab