Advertencia: Este capítulo contiene contenido maduro y explícito no apto para lectores jóvenes. Se recomienda discreción.
Punto de Vista de Marimar Oquendo
Había perdido la cuenta de cuántas veces había tragado saliva. A este paso iba a tragarme la lengua entera.
—¿N-Nanny? ¿Estás bien?
Mi enorme, dulce y crecido bebé de cargo inclinó la cabeza, con preocupación en esos brillantes ojos azules.
Forcé una sonrisa y tragué saliva una vez más. ¿Cómo iba a estar bien? Todavía no había olvidado la úl