—Naomi —llamó Asher y suspiró aliviada cuando finalmente lo miró—, ¿estás bien?
—Asher —susurró—, ¿quién…? Quería preguntar, pero su pregunta fue interrumpida cuando Asher rápidamente la tomó en brazos y ella se estrelló contra su pecho. Ella lo miró temblando, pero él estaba mirando hacia otro lado y entonces escuchó un gruñido que provenía de lo más profundo de su garganta. Se sorprendió mientras seguía mirando su barbilla (era más alto que ella) y vio que su nuez de Adán se movía cuando gru