—Alfa —un joven guerrero corrió a encontrarse con Alan y Aton, quienes estaban en el campo de entrenamiento, solo para distraerse de lo que sucedió anoche mientras observaban a los lobos entrenar. Al ver que el chico se acercaba a ellos, Alan frunció el ceño, pero el chico rápidamente se arrodilló al acercarse a ellos. —Alfa —jadeó—, los Altos Aulladores están aquí.
—¿Qué? —preguntó Aton, compartiendo una mirada con Alan—, ¿qué pasó?
—Acaban de aparecer, Beta, y exigen ver a Alfa —respondió e