Steven sintió que el miedo le subía hasta la garganta y quiso correr hacia la mujer, pero entonces un pícaro aterrizó frente a él y gruñó. Intentó sacarlo lo más rápido que pudo, pero cuando finalmente lo hizo, tanto el élder John como la bruja se habían ido. Escaneó a su alrededor, su corazón latía fuerte en su pecho mientras comenzaba a correr, buscándolos. Debía saber qué había sucedido y dónde estaba exactamente Aliyah porque su instinto le decía que ya no estaba en la cabaña y él debía sab