—Su alteza —una dama entró corriendo en la sala del trono donde Maleeka estaba holgazaneando recostada en su trono y chupando una uva—. Es el Rey Demonio, está aquí con el príncipe.
—¿Qué? —Maleeka se puso de pie de inmediato, pero antes de que pudiera hacerle otra pregunta a la dama, Edward y Asher entraron en la habitación. Al verlos, se arrodilló al instante—. Larga vida al Rey. Príncipe Asher —asintió hacia Asher.
—Puedes levantarte —ordenó Edward y ella se levantó de inmediato, bajando d