Durante aquella primavera, recibí una carta de Rodrigo que incluía la declaración recogida por la Oficina de Justicia Palaciega.
La dama que había retenido mi carta por orden de la emperatriz viuda no soportó las torturas y reveló la existencia de varios mensajes secretos intercambiados entre el Palacio de la Longevidad y el palacio del sur.
Tres estaban escritos de puño y letra de Lucía.
Ella sabía que yo había intentado acompañar a Enrique tres veces. En la primera carta había advertido a la e