Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en el restaurante estaba cargado de una tensión tácita. Mis labios se crisparon y apenas pude contener la risa al ver la expresión del hombre muerto frente a mí. Ya había tenido suficiente con él hacía un rato, su expresión torturada no era lo suficientemente interesante como para mantenerlo con vida.
Tan... aburrido. Mis ojos volvieron a posarse en Dante, que miraba fijamente su plato y comía en silencio como si nada hubiera pasado. Si no fuera