Mundo ficciónIniciar sesiónSus palabras me sacudieron y me di cuenta de que estaba mucho más cerca que antes. Era imposible recostarme debido al dolor que me recorría el brazo cada vez que hacía un solo movimiento.
Los analgésicos apenas habían comenzado a hacer efecto. Y estábamos solos.—¿Qué quieres de mí? —me encontré preguntando. En menos de 24 horas, me había amenazado varias veces, me había besado dos veces, había coqueteado conmigo y, sin emba