Lorand
Las caras largas, los gestos tristes y los acompañantes frente a la tumba, que no comprendo para que la hicieron sino sacaron una parte de donde cayó la lacra esa, me reitera lo imbécil que son los tipejos. Me parece absurdo que quieran enterrar algo vacío en su nombre, pero me presenté como todos los que estuvieron en esa fiesta hace dos noches.
Me mantengo imperturbable todo el proceso, no me inmuto ni porque la mirada de Joan y Klint siguen cada uno de mis movimientos. No sé pierden