— ¡No hay justicia! Mi hija trabajaba en su empresa pero fue acosada sexualmente por Leonardo, el presidente del Grupo Ramos, y se ahorcó al final, ¡incluso la policía hizo la vista gorda! ¡Mi pobre hija!
—¡Aunque somos gente común, no dejaremos pasar la muerte de mi sobrina! ¡Aunque el Grupo Ramos se venga de nosotros, queremos justicia!
—¡Hija, bendícenos y que el demonio Leonardo sea castigado! ¿Cómo podremos vivir tu padre y yo sin ti?
Estaban abajo en Grupo Ramos, y los periodistas los entr