Beata se puso furiosa, —¿Qué te hizo?
Sin embargo aunque Beata preguntaba, Matilda solo lloraba y no dijo nada.
—¡La llamo!
—¡No lo hagas!
Matilda se apresuró a tirar de su mano y dijo con voz quebrada, —Mamá, no preguntes más, tengo que asistir a un concurso, espera a que termine el concurso de diseño, no quiero que esto afecte a mi concurso.
—¿Qué te hizo?
Matilda agitó la cabeza: —Dame tiempo, cuando acabe el concurso de diseño te lo contaré todo.
Mirándola así, a Beata se le rompió el corazó